Hoy os vamos a hablar de la
importancia, tanto económica como medioambiental que supone el buen
funcionamiento de los grifos de nuestra vivienda.
Una familia consume una media diaria de
agua equivalente a lo necesario para llenar seis bañeras. Cada
minuto que tenemos el grifo abierto, estamos dejando fluir unos 10
litros de agua. Muchas veces, sin darnos cuenta un grifo queda
ligeramente abierto y transcurren horas con una pérdida constante de
agua. No parece mucho, pero gota a gota, al cabo de un día completo,
un grifo mal cerrado, o uno en el cual la goma no encaja bien y tiene
una fuga, puede suponer una pérdida de 50 litros al día. Por otro
lado, una cisterna con pérdida de agua, supone una pérdida de 250
litros.
Todas estas pérdidas constantes de
agua suponen un incremento en nuestra factura mensual, pero lo más
preocupante es que toda esa cantidad de agua está siendo
desperdiciada. Tenemos que tomar conciencia medioambiental y cuidar
nuestro planeta. Para ello podemos adquirir una serie de costumbres o
pequeños gestos, que aislados no parecen tener demasiada importancia
aunque a la larga suponen un gran cambio en nuestras reservas de
agua.
Por ejemplo, mientras nos lavamos los
dientes, muchos de nosotros dejamos el grifo abierto. Si nuestro
cepillado dura aproximadamente 2 minutos, estamos desperdiciando 20
litros de agua. A la hora de afeitarse, podemos reutilizar el agua
simplemente utilizando el tapón del lavabo, con lo que ahorraremos
gran cantidad de agua. Utilizar la lavadora y el lavavajillas cuando
estén con la carga completa o incluso el echo de regar las plantas
de noche, supone un uso responsable del agua.
Desde Saneamiento Sanjuan os animamos a
que hagáis una revisión de vuestros grifos y cisternas para evitar
esas pérdidas de agua y también a que todos nos concienciemos para
respetar y conservar el medio ambiente.

